GYM CEREBRAL

El envejecimiento normal y  la estimulación cognitiva

Por Alejandra Pizzini, Psicóloga

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El envejecimiento es un proceso continuo que se da naturalmente y  que implica cambios.  Algunos son visibles como la disminución de la agudeza visual, la disminución de la agudeza auditiva, las canas, las arrugas….

 

Otros, no lo son tanto y sin empezar en un momento determinado, van sufriendo un declive natural. Es el caso de las funciones cognitivas, que también sufren modificaciones con el tiempo: memoria, atención, concentración, capacidad para organizarse y planificar una tarea, velocidad de procesamiento.

Teniendo en cuenta esta evolución natural, en el envejecimiento normal hablamos de declive y no de déficit. El declive se da por el paso del tiempo y el déficit, cuando el rendimiento cognitivo de una persona se aleja de la media correspondiente a su edad.

 

Es muy importante tener presente que cada una de las funciones cognitivas pueden afectarse en forma independiente, algunas pueden estar más afectadas y otras menos, y es fundamental en este proceso, la reserva cognitiva que cada persona tenga.

 

Reserva cognitiva, divino tesoro

 

Cuando hablamos de reserva cognitiva, hablamos de experiencia, del nivel de escolaridad, del nivel de información adquirido, de los hábitos lectores, como así también de la alimentación y del estado físico.

 

Con el correr de los años, se va ganando experiencia, información, conocimiento de palabras, y al mismo tiempo se van lentificando los procesos o haciendo más difícil el hecho de recordar un nombre, una película, un lugar….

 

Los conocimientos y la experiencia van en aumento,  y la capacidad y velocidad para resolver declinan. Pero  aunque la posibilidad de atender se vea afectada en tareas complejas, si la persona se toma más tiempo podrá  resolver esa tarea sin dificultad.

 

Respecto a la memoria, notamos que si bien no hay pérdida de información, aparecen dificultades para evocar libremente, mejorando con claves o reconocimiento.

 

El rendimiento ejecutivo, proceso superior que tarda más tiempo en  evolucionar y madurar, también se ve afectado, y se manifiesta con perseveraciones o conductas repetidas y  dificultades para planificar y resolver tareas que incluyan el pensamiento abstracto.

Del mismo modo, el lenguaje sufre sus modificaciones. Si bien el vocabulario se va enriqueciendo con el tiempo, se empieza a complicar la utilización activa, ya que implica un procesamiento mayor. Por ejemplo: el razonamiento verbal, la denominación de objetos y la fluidez verbal se ven afectados por el paso del tiempo.

 

En el envejecimiento normal, aunque se observan cambios, estos no impactan funcionalmente. Las personas pueden seguir con su vida  en forma autónoma  y no se ven afectadas las actividades de la vida diaria.

 

La estimulación cognitiva en este punto es una oportunidad.

 

 

 

 

 

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